jueves, 22 de octubre de 2009

Reflexión en torno a la obra de arte o de cómo el ser escritor generalmente desemboca en el idiotismo ilustrado.


¿Deben ser los escritores la guía moral de la sociedad? ¿Tienen los artistas una responsabilidad moral por lo reflejado en sus obras, o por cómo se utilicen?. Para mí, mis estimados fotologuers, la cuestión es simple: la creación artística y literaria debe sumergirse en temas escabrosos; debe hurgar la psicología de seres humanos imaginarios o de carne y hueso; debe tratar nuestros delirios, razones, desvarios y motivaciones más hondas; no debe empeñarse en crear mundos o ficciones –edificantes o no- que no inquieten a los consumidores/espectadores/lectores; debe estimular, mitificar o imitar conductas reprobables, porque al final es uno mismo, y sólo uno mismo, quien le da sentido a la cuestión. No obedezcan a las vacas sagradas, son idiotas ilustrados. He dicho.